28 abril 2012

Judas y el compatibilismo



(Btw: luego aprovechándose del hambre de los egipcios, José volvió Latifundio del Faraón todo el territorio de Egipto. Ya no me cayó tan bien)

Judas Iscariote. ¿Es o no culpable?
Se los explico en tres patadas: Dios planeó desde el principio de los tiempos que Judas tendría que traicionar a Jesús para que lo prendieran, lo crucificaran, resucitara, bajara al infierno y perdonara todos lo pecados, etc, etc. El orden cósmico dependía de esa traición. Pero Judas lo traicionó porque la neta no se tomaba muy en serio a Jesús y de pronto vio negocio (asegún Mateo). Es decir: fue una decisión 'libre'. Por eso se arrepiente (y al igual que Pilatos que sí alcanza a lavarse las manos, el crimen es matar a un inocente: esa imagen de cómo Pilatos toma a Jesús como un loco benigno está muy bien retratada en "El maestro y Margarita" de Mjaíl Bulgákov).

Agustín, en Confesiones, pone un ejemplo similar: Mónica (su mamá) era una borrachita. Entonces Dios quiso apartarla del vicio y se sirvió de una esclava. Como ésta le tenía envidia a Mónica fue y la ridiculizó. Y la vergüenza hizo que Mónica se quitara del vicio. Pero, aclara Agustín, no es que Dios tomara el albedrío de la esclava y tomara él la decisión por ella: ella solita, incitada por la envidia, fue y obró. ¿Cómo es que Dios puede servirse en su plan del libre albedrío de alguien? ¿no es una contradicción? 

Así lo planeó y se sirvió de ello para tejer el plan. No sólo sabía que así iba a pasar sino que el hizo que así pasara. Hay soluciones tan simples como decir que Dios hizo que la envidiosa recordara de pronto que tenía que bajar a la cava y provocara el encuentro: él, conociendo su debilidad, sabía que eso ocurriría. Bueno, no es tan buena solución: siendo libre, aún quedaba un resquicio para que en ese momento se guardara del escarnio. 

Por eso hay soluciones mejor hechas: Harry G. Frankfurt argumentará que aún si la coerción sea absoluta, si la acción determinada por un agente externo coincide con los deseos e intenciones del individuo, la decisión fue libre (y por lo tanto punible) y pone un experimento mental (va en inglés porque es un vulgar copy-paste de la SEP): 

Jones has resolved to shoot Smith. Black has learned of Jones's plan and wants Jones to shoot Smith. But Black would prefer that Jones shoot Smith on his own. However, concerned that Jones might waver in his resolve to shoot Smith, Black secretly arranges things so that, if Jones should show any sign at all that he will not shoot Smith (something Black has the resources to detect), Black will be able to manipulate Jones in such a way that Jones will shoot Smith. As things transpire, Jones follows through with his plans and shoots Smith for his own reasons. No one else in any way threatened or coerced Jones, offered Jones a bribe, or even suggested that he shoot Smith. Jones shot Smith under his own steam. Black never intervened.

Hay, según recuerdo, una versión aún más complicada: digamos que Black es un neurocirujano perverso que logra controlar el cerebro de Jones y que, visto desde 'afuera' de Jones, él no tiene más alternativa que dispararle a Smith. Pero Jones no lo sabe: el sigue actuando por decisión propia pues sigue sus propios deseos y creencias. Luego, es culpable... aunque no haya tenido otra opción. 

Black es Dios. Jones es el pobre Judas. Smith, Jesús. Según Frankfurt, pues, Judas se sintió legítimamente culpable porque su acción sí fue villana. Pero ¿por cuál acción es responsable? Cuando el problema del compatibilismo toma estas proporciones cósmicas la cosa se complica.

A diferencia de lo que ocurre con Black y Jones, Dios y Judas no compartían deseos, es decir, no tenían en mente los mismos fines. De ser así, puesto que los fines perseguidos son los que determinan el carácter moral de la acción, o Dios habría actuado villanamente, o Judas no podría ser culpable de crimen alguno (ejem... creo que los gnósticos lo tenían muy claro). ¿Entonces? ¿podemos salvar al ícono de los traidores?

No.

Porque Judas no midió bien las consecuencias de su acto. Y ello en dos sentidos.

Si se fijan, gran parte de la importancia de cómo están planteadas las cosas en el evangelio de Mateo tienen que ver con la 'poca fe' de Judas: en realidad nunca se tomó en serio a Jesús. Traduzcamos a 'filosófico' poca fe: no estaba persuadido de que Jesús fuera el Cristo (ni mucho menos hijo de Dios, ni mucho menos Dios –de lo que nomás los cristianos están persuadidos). Dicho ahora en palabras evangélicas: tenía la luz enfrente y no la reconoció, tenía oídos y no oyó. Por lo tanto Judas no parece haberse suicidado por haber matado al hijo de Dios. ¿Entonces?

Judas carga con la sangre de un inocente genérico. Probablemente incluso Judas, aun considerando un hombre común a Jesús, no midió bien las consecuencias de su acto: él nomás quería 30 monedas y vio oportunidad de negocio, pero se suicida porque caen en la cuenta de que la consecuencia de su acto fue mayor a las que él había calculado. O, es más, incluso si hubiera sabido que lo iban a matar, el arrepentimiento consiste en volver a ponderar (tarde ya) el valor de las consecuencias por alcanzar su fin: la vida del inocente genérico no valía el pequeño bien de las 30 monedas. Lo importante aquí es que su fin era obtener 30 monedas, no que mataran al inocente genérico. El no deseaba su muerte.

Hasta ahí esa es la naturaleza normal del arrepentimiento. Pero ¿qué pasa si agregamos el ingrediente cósmico? Judas no sabía (o jamás se creyó) cuál era su papel en el orden cósmico. De haber estado consciente de las consecuencias cósmicas de su acto antes de llevarlo acabo ¿podría haberse sentido culpable? Pongamos de nuevo el ejemplo de Mónica: si la esclava hubiera sabido la verdadera consecuencia de su acción, ésta no hubiera sido malvada. Incluso ella podría haber ido con Agustín y reclamarle el papel que le dio en las Confessiones: ¡oye Aurelio! ¡yo lo hice por su bien! ¡yo sabía que esa era la manera más efectiva de retirarla del vicio!

Pero tanto Judas como la esclava de Mónica obraron mal porque sus fines eran más cortos: la esclava quería provocar escarnio y Judas quería 30 monedas. Querían satisfacer un pequeño placer. Es más: la esclava es más mala: quería sentirse mejor que su patrona haciéndole daño –y ese pecado, tan analizado por Agustín en Confesiones, es la soberbia– mientras que Judas usó de medio a Jesús para satisfacer su avaricia.

Pero si Judas, como luego cuentan los Gnósticos en el Evangelio de Judas, hubiera estado consciente del exacto papel que jugaba, no habría podido actuar malévolamente... porque así como el arrepentimiento advino al ponderar las 30 monedas frente a la muerte de un inocente, del mismo modo si hubiera ponderado las 30 monedas frente al equilibrio cósmico, hasta afortunado se hubiera sentido. Pero para ser reo de culpa necesitaba ser culpable de algo mal, no de algo bueno. El orden cósmico es bueno, luego, para sentirse culpable necesitaba mantenerse ignorante de su verdadero papel. Y entonces sí: fue una fechoría lo que cometió. Y a pesar de que Dios diseñó todo para que pecara, Judas es culpable de la acción de matar a un inocente genérico: por la suma de su ignorancia (sus creencias) y sus deseos (su avaricia) Y por eso es responsable, libre, y suicida.

Dios tiene que mantener en la ignorancia a Judas porque si no, no es culpable de ningún crimen. Porque crimen cósmico no hay. Claro, como luego dirá Pablote de Tarso, el verdadero crimen de Judas es no tener fe. Pero con la pena, y desde que estoy en la secundaria y la maestra de la escuela Dominical me invitó a dejar entrar a Cristo en mi corazón, yo tengo serios problemas epistemológicos con la fe. Pero ese es otro rollo (del cual, sea dicho incidentalmente, Agustín tampoco se puede librar muy bien... o si no, vayan a Confesiones 5 y 6 y al oscurísimo De gratia et libero arbitrio).

De todos modos, creo que ahí los gnósticos tienen un punto. Por eso el Evangelio de Judas...


Pero ese es otro tema. Yo me regreso con Aristóteles y el bello Alberto. Les dejo otra canción de Adriana Calcanhoto. Con esta canción me la presentaron el año pasado. Disfruten mientras piensan si perdonar o no a Judas:

Besos y abrazos

Esponjis


2 comentarios:

Monsieur Descartes dijo...

Al conectar el Judas de este post con el de abajo, me pongo a pensar si el suicidio no sería precisamente a causa de lo que pudo llegar a saber sobre su papel cósmico. ¿Quién puede saberse pieza fundamental del universo y aún así querer vivir esta vida?

Anónimo dijo...

Muy difícil de abordar, porque por donde se mire, Judas es culpable de traición. Ahora, según el Evangelio del mismo, se dice que no se suicidó, sino que fue predicando una verdad, sólo a él revelada del papel cósmico que desempeñaba, la cual no lo haría culpable, sino un ser de naturaleza divina que es capaz de renunciar al uso de su propia libertad. Desde mi postura libertariana Judas es condenado al ser causa y motivo de su acción,independientemente desde el Evangelio del cual se analice su figura, ya que entregó a su maestro a cambio de unas monedas.
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